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5 Formas de ayudar a un adolescente que no sube de peso

5 Formas de ayudar a un adolescente que no sube de peso

¿Por qué a tu hijo le cuesta ganar peso y qué puedes hacer?

Ver que tu adolescente no sube de peso a pesar de estar en pleno crecimiento es una preocupación constante para muchos padres. Es completamente normal sentir frustración cuando intentas ofrecerle comida y notas que se llena con facilidad, pero con la estrategia nutricional correcta puedes ayudarlo a desarrollarse sano y fuerte.


¿Por qué mi hijo adolescente no sube de peso?

La adolescencia, que abarca desde los 10 hasta los 15 años, es una etapa de cambios acelerados. Durante este periodo, el cuerpo experimenta un «estirón» drástico que eleva el gasto de energía al máximo. Si notas que tu adolescente no sube de peso, generalmente se debe a un metabolismo sumamente acelerado combinado con una capacidad estomacal pequeña.

Muchos padres intentan solucionar esto sirviendo platos gigantescos de comida. Sin embargo, esto suele ser contraproducente. Los chicos se hostigan, pierden el apetito y se llenan rápido con apenas unas cucharadas, lo que convierte la hora del almuerzo en un momento de tensión familiar.

Señales de alerta que debes observar

  • Tiene desgano, cansancio frecuente o sueño excesivo durante el día.
  • Se llena de inmediato tras comer porciones muy pequeñas.
  • Muestra una falta de apetito constante, saltándose comidas principales.
  • Su ropa de hace un año le sigue quedando demasiado suelta.

El peligro de los platos «voluminosos» pero vacíos

Un error muy común en casa es llenar al adolescente con grandes platos de sopa o ensaladas abundantes antes del plato de fondo. Estos alimentos contienen mucha agua y fibra, lo que ocupa espacio valioso en su estómago sin aportar las calorías y nutrientes necesarios para su desarrollo.

Si tu adolescente no sube de peso, el exceso de agua durante las comidas también juega en contra. Tomar un vaso grande de líquido junto con el almuerzo diluye los jugos gástricos y crea una falsa sensación de saciedad, haciendo que deje la proteína y los carbohidratos de lado.


Qué hacer desde hoy: Estrategia de alta densidad energética

La clave no es obligarlo a comer el doble de volumen, sino mejorar la calidad y la concentración de energía en cada bocado. Aquí te mostramos cómo lograrlo con cambios sencillos pero muy efectivos:

1. Enriquece sus bebidas con grasas saludables

Aprovecha los jugos de frutas o su leche de las mañanas para añadir una cucharada de mantequilla de maní, de cajú o de almendras. Estas opciones aportan calorías de excelente calidad, proteínas y grasas buenas sin aumentar notablemente el volumen del vaso.

2. El secreto del aceite de oliva

Una vez que el almuerzo esté servido en el plato, agrega un chorrito de aceite de oliva extra virgen crudo por encima. Esto eleva el valor calórico del plato de forma invisible, aportando nutrientes esenciales para su cerebro y hormonas sin alterar el volumen de la comida.

3. Establece 5 comidas al día cada 3 horas

Para no sobrecargar su digestión, divide su alimentación en un esquema de 5 tiempos. Comer porciones medianas de manera frecuente asegura un flujo constante de nutrientes. Organiza su día con las tres comidas principales y dos meriendas intermedias.

4. Controla los líquidos y las sopas

Evita servirle sopas al inicio del almuerzo y restringe el consumo de agua mientras come. Es mucho mejor que tome agua unos 30 minutos antes o después de los alimentos para asegurar que termine toda su comida.

5. Una cena consistente y temprano

La cena debe servirse idealmente a las 7:00 pm para garantizar una buena digestión antes de dormir. Esta última comida del día no debe ser un simple lonche; es fundamental que sea un plato consistente que combine una buena fuente de proteína (como pollo, pescado o huevo) con un carbohidrato de calidad (como camote, arroz o papa).

Resumen de la rutina diaria recomendada:

  1. Desayuno: Leche o jugo enriquecido con mantequilla de maní + sándwich potente.
  2. Media mañana: Un puñado de frutos secos con plátano.
  3. Almuerzo: Plato principal con un chorrito de aceite de oliva (evitar sopa y agua).
  4. Media tarde: Un yogur griego con avena y miel.
  5. Cena (7:00 pm): Plato consistente con pollo a la plancha y puré de papas.

Acompaña su crecimiento de forma segura

Cada organismo es único y el desarrollo de un hijo requiere paciencia y constancia. Si notas que tu adolescente no sube de peso a pesar de mejorar la rutina en casa, es el momento ideal para buscar el respaldo de profesionales de la salud que evalúen su caso de manera personalizada y descarten deficiencias nutricionales.

Para diseñar un plan de alimentación exacto y adaptado a los gustos y necesidades de tu hijo, puedes contar con la guía especializada de las licenciadas del consultorio Nutriyachay. Agenda una evaluación detallada con nuestra Nutricionista Lima haciendo clic aquí a través de WhatsApp para asegurar su crecimiento ideal.